Señor Director:
Hace una semana se decretó el cierre de los caminos a los principales centros de esquíde la zona central (Portillo, La Parva, El Colorado, Valle Nevado y Farellones). Com-parado con el mismo período del año pasado, los centros de esquí perdieron 47.954 es-quiadores, 2.802 millones de pesos y una baja de 86% en la ocupación hotelera. Pero lo peor de todo es que Chile perdió un adicio-nal de 7.572 millones de pesos. Esto no incluye la mala experiencia vivida por extran-jeros que viajaron largas distancias para venir a Chile sin poder esquiar, costo reputa-cional que persiste por años y es muy supe-rior en valor económico.
El centro de montaña Alpe d’Huez en Francia tiene un camino muy similar a la ruta G-21 de Lo Barnechea, y recibe cerca de 620.000 visitas en invierno, un valor similar a lo que atiende la G-21 La gran diferencia es que en Francia saben el costo que le implica al país que dicho camino deje de funcionar. Por ello, cuentan con la maquina-ría especializada para mantener abierto el camino en todo momento.
Como referencia, solo estos últimos días Chile perdió varias veces más dinero que lo que le hubiese costado tener las máquinas adecuadas para mantener permanentemente abiertos los caminos de montaña. ¿Cuándo empezaremos a ver los deportes de montaña como un recurso estratégico del país?
MICHAEL LEATHERBEE
Presidente ACESKI
