ACESKI LLAMA A LAS AUTORIDADES A REVISAR EL CRITERIO DE CIERRE PREVENTIVO DE CAMINOS DE MONTAÑA: “CHILE DEBE APRENDER A CONVIVIR CON LA NIEVE”

In: Prensa

COMUNICADO DE PRENSA
Santiago de Chile, 06 de agosto de 2026

La Asociación de Centros de Ski de Chile A.G. (ACESKI) manifiesta su profunda preocupación por los reiterados cierres preventivos de los caminos de acceso a los centros de montaña, particularmente en la Ruta G-21 y el Paso Internacional Los Libertadores, medidas que, una vez más, afectan gravemente el desarrollo de la temporada invernal.

Como gremio, comprendemos plenamente que la seguridad de las personas debe ser siempre la máxima prioridad. Nadie pretende poner en riesgo vidas humanas ni desconocer la responsabilidad que recae sobre las autoridades frente a eventos meteorológicos complejos.

Sin embargo, creemos que el país debe abrir una reflexión profunda respecto del criterio con que se están adoptando estas decisiones.

Chile es un país de montaña. Resulta contradictorio que, precisamente cuando comienza a nevar —condición indispensable para el funcionamiento de nuestra industria—, la respuesta sistemática sea impedir el acceso a ella.

Los centros de ski existen porque nieva. El turismo de montaña existe gracias a la nieve. No parece razonable que el principal atributo que moviliza esta actividad termine convirtiéndose, por sí solo, en la causa para paralizarla.

Existe además un elemento que no puede seguir siendo ignorado. La temporada de nieve en Chile dura, en promedio, entre 90 y 100 días al año. Cada jornada perdida representa una parte importante de una temporada que, por su naturaleza, es extremadamente breve y cuyos ingresos no pueden recuperarse posteriormente.

A modo de ejemplo, el acceso a Portillo ha permanecido 23 días cerrado, pese a que durante la última semana las condiciones del camino se han mantenido completamente despejadas. Esto significa que uno de los principales destinos de montaña del país ha visto comprometida cerca de una cuarta parte de su temporada por una medida administrativa. Es legítimo preguntarse si los criterios actualmente utilizados están logrando un equilibrio adecuado entre la necesaria protección de las personas y el desarrollo de una actividad estratégica para Chile. En cualquier otra actividad económica, perder una cuarta parte de la temporada sería considerado una emergencia nacional. En la industria de la nieve pareciera haberse normalizado y no importar.

Esta situación afecta directamente a más de 18.000 familias que dependen de la actividad de nieve y montaña en todo el país, una industria que aporta más de US$280 millones anuales a la economía nacional y dinamiza el empleo, el comercio, la hotelería, el transporte, la gastronomía y múltiples servicios asociados en diversas regiones.

El impacto también alcanza la imagen internacional de Chile. Cada invierno miles de turistas provenientes de Brasil, Argentina, Perú, Uruguay, Estados Unidos y otros mercados viajan exclusivamente para conocer nuestra nieve y practicar deportes de montaña. Muchos de ellos descubren recién al llegar al país que los accesos se encuentran cerrados, frustrando un viaje planificado durante meses y generando una experiencia profundamente negativa para uno de los destinos turísticos que Chile busca promover internacionalmente.

No se trata de optar entre seguridad o desarrollo económico. Esa es una falsa dicotomía.

Lo que proponemos es avanzar hacia una gestión moderna del riesgo, basada en información en tiempo real, monitoreo permanente de las condiciones, coordinación efectiva con los operadores de montaña, restricciones graduales cuando correspondan, exigencias de equipamiento invernal y cierres focalizados únicamente cuando las condiciones objetivamente lo hagan indispensable.

Los países con mayor tradición en turismo de nieve han demostrado que es posible proteger la vida de las personas y, al mismo tiempo, mantener la conectividad hacia los destinos de montaña mediante protocolos claros, infraestructura adecuada y una estrecha coordinación público-privada.

Como Asociación Gremial, creemos que ha llegado el momento de dejar atrás un paradigma basado casi exclusivamente en el cierre preventivo y avanzar hacia una verdadera Política Nacional de Gestión de la Montaña, que permita compatibilizar la seguridad de las personas con el desarrollo económico, social y turístico de los territorios cordilleranos.

Por ello, ACESKI hace un llamado al Gobierno y a las autoridades competentes a constituir una mesa permanente de trabajo junto a los organismos técnicos y a la industria, con el objetivo de revisar los protocolos vigentes y construir un modelo moderno de gestión de caminos de montaña, alineado con las mejores prácticas internacionales y con las inversiones necesarias para ello, tanto en personal como en maquinaria.

Chile no puede seguir reaccionando a la nieve como si fuera una emergencia extraordinaria. La nieve forma parte de nuestra identidad geográfica, de nuestro patrimonio natural y de una actividad económica que genera miles de empleos, atrae turismo internacional y constituye una oportunidad de desarrollo para numerosas comunidades.

Chile debe aprender a convivir con la nieve y no a paralizarse por ella